
La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) confirmó el aumento que recibirán jubilados y pensionados en febrero de 2026, luego de que el INDEC informara el índice de inflación de diciembre de 2025. De acuerdo con el esquema de movilidad mensual vigente, los haberes previsionales se ajustarán un 2,8%, en línea con la suba de precios registrada en el último mes del año pasado.
El incremento alcanzará tanto a quienes cobran la jubilación mínima como a los beneficiarios de haberes más altos, además de las Pensiones No Contributivas (PNC) y otras prestaciones que dependen de la ANSES. Sin embargo, la atención vuelve a centrarse en el bono extraordinario de $70.000, que continuará vigente pero sin actualización, lo que genera dudas sobre el impacto real del aumento en el bolsillo.
Cuánto cobrarán los jubilados en febrero de 2026
Con la aplicación del aumento del 2,8%, la jubilación mínima pasará de $349.299 a $359.079. A este monto se le suma el bono extraordinario de $70.000, por lo que ningún jubilado que perciba el haber mínimo cobrará menos de $429.079 durante febrero.
En tanto, quienes cobran el haber máximo también verán reflejada la suba. El tope previsional pasará de $2.350.453 a aproximadamente $2.416.265. Este grupo no percibe el bono, aunque el incremento porcentual se aplica de la misma manera.
Para los jubilados que se encuentran entre la mínima y el tope establecido, la ANSES continuará otorgando un bono proporcional, de modo que el ingreso total alcance los $429.079, garantizando un piso común para todos los beneficiarios.
Pensiones y otras prestaciones: los nuevos montos
El aumento del 2,8% también impactará en otras prestaciones del sistema previsional:
- Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM): el haber base será de $287.263, que con el bono incluido alcanzará los $357.263.
- Pensiones No Contributivas (PNC) por Invalidez y Vejez: el haber base se ubicará en $251.355, totalizando $321.355 con el refuerzo extraordinario.
Desde ANSES aclararon que estos montos son netos, ya que los descuentos obligatorios —como el aporte a PAMI— se calculan únicamente sobre el haber base, sin incluir el bono.
El bono congelado y su impacto en el bolsillo
Si bien el ajuste por inflación garantiza una actualización automática de los haberes, el bono de $70.000 continúa congelado desde hace varios meses. Al tratarse de un monto fijo que no se ajusta por movilidad, su peso dentro del ingreso total es cada vez menor.
Esto provoca que, en la práctica, el aumento real para quienes cobran la mínima sea inferior al 2,8% anunciado, ya que el bono actúa como un complemento que pierde valor frente al avance de los precios.
AUH y asignaciones familiares también aumentan
El incremento confirmado para febrero también se trasladará a las asignaciones familiares y a la Asignación Universal por Hijo (AUH). Con la suba del 2,8%:
- La AUH pasará a $129.032 por hijo.
- La asignación por hijo con discapacidad ascenderá a $420.148.
Estos valores son clave para miles de familias y se cobrarán según el calendario de pagos por terminación de DNI, que ANSES dará a conocer en los próximos días. Además, se espera una actualización de los topes de ingresos, para evitar que beneficiarios queden excluidos del sistema tras los aumentos.
En un contexto de desaceleración inflacionaria pero con costos de vida aún elevados, el nuevo aumento busca sostener el poder adquisitivo de los ingresos previsionales. No obstante, el congelamiento del bono sigue siendo uno de los principales puntos de debate entre jubilados y pensionados de cara a los próximos meses.




