
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) anunció un plan de lucha nacional que incluirá retención de tareas y protestas en más de 27 aeropuertos del país, programadas para el próximo 6 de noviembre, es decir, a 3 días de la llegada del Papa León XIV al país.
Desde el gremio advirtieron sobre el profundo desfinanciamiento del sistema aerocomercial, señalando que la situación actual pone en riesgo la vida de trabajadores, tripulaciones y pasajeros.
Durante la jornada de protesta, el sindicato precisó que sólo se garantizarán vuelos sanitarios, humanitarios, traslados de órganos y vuelos oficiales.
Al respecto, el secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, cuestionó duramente a los funcionarios del área y se preguntó si el Gobierno aguarda una catástrofe para atender las advertencias del sector.
Asimismo, el dirigente gremial apuntó contra el destino de los fondos recaudados, denunciando que el 90% de lo percibido por la tasa aérea no retorna al fortalecimiento operativo de las estaciones aéreas.
“Son miles de millones de pesos que pagan los pasajeros y que debieran estar destinados a garantizar salarios dignos“, remarcó Aguiar.
Paro de ATE “a la japonesa” y serias deficiencias operativas
Como parte de las medidas de acción directa, ATE implementará un “paro a la japonesa” en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza y en el Aeroparque Jorge Newbery.
Este esquema consistirá en un control y fiscalización exhaustiva de aeronaves, equipos de rampa, pistas y calles de rodaje, lo que inevitablemente derivará en complicaciones operativas.
En la presentación formal enviada a la Secretaría de Trabajo, el sindicato detalló múltiples irregularidades técnicas e edilicias en todo el país.
Entre los casos más graves, destacaron que el aeropuerto de San Luis quedó fuera de servicio por fallas mecánicas en sus autobombas, una situación idéntica a la registrada en la estación aérea El Pucú de Formosa.
A esto se suma la escasez de agentes extintores, deficiencias críticas en ambulancias y la falta de insumos sanitarios básicos para emergencias médicas. Ante este panorama, el gremio exigió inspecciones integrales de higiene y seguridad en los aeródromos denunciados.
Reclamo salarial y falta de convocatorias paritarias
El conflicto gremial también encuentra un fuerte anclaje en el plano salarial, marcado por una prolongada precarización de los trabajadores de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). Desde la organización sindical denunciaron que en los últimos tres años no se convocó a la paritaria sectorial.
Como consecuencia de esta falta de diálogo paritario, los haberes del personal se ubican muy por debajo del promedio de la industria aerocomercial.
Por este motivo, el sindicato exigió la apertura inmediata de la comisión negociadora para evitar una profundización del conflicto en vísperas de las fechas de mayor movimiento de pasajeros.
De esta manera, las terminales aéreas del país se preparan para una jornada de alta tensión operativa, mientras el Gobierno nacional deberá dar respuestas a los reclamos planteados por el sector en resguardo de la seguridad operacional.
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