
El nuevo viaje de la NASA a la Luna provocó un fenómeno esperable: la circulación masiva de fotos, pero lógicamente no todas son reales en este tiempo. Incluso empezaron a viralizarse muchas imágenes generadas con inteligencia artificial que no corresponden a Artemis II.
Para un ojo no entrenado, distinguir si una imagen es actual o si fue generada con inteligencia artificial no resulta sencillo. Y si bien chequear en la web de la NASA es lo recomendable, estas son algunas claves:
- Observar los detalles: las imágenes generadas con IA suelen presentar una iluminación demasiado uniforme o texturas poco realistas.
- Errores en los bordes: la IA puede fallar en los límites de los objetos, con bordes borrosos, deformaciones o transiciones extrañas entre luz y sombra.
- Revisar los datos: el material oficial incluye información técnica, como la hora de captura y la ubicación de la nave. Su ausencia puede ser una señal de alerta.
La demora que alimentó la confusión
El astrónomo y analista Diego Bagú explicó que la demora en la difusión del material favoreció la circulación de contenidos erróneos. De acuerdo con el especialista, la transmisión del lanzamiento dejó dudas y la información fue escueta, lo que abrió la puerta a que se viralizaran imágenes de Artemis I, realizada en noviembre de 2022, como si fueran actuales.
En la misma línea, el historiador espacial Diego Córdova señaló que incluso sitios oficiales utilizaron imágenes de archivo, lo que contribuyó a la confusión.
La explicación técnica está en el ancho de banda: la transmisión desde la nave no permitió una inmediatez acorde a la expectativa generada por el hito.
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