
Ya está todo confirmado para arteba 2026, la feria de arte contemporáneo más importante de la región, que se celebrará entre el 28 de octubre y el 1 de noviembre. Este año hubo cambio de sede, con el regreso a la histórica ubicación de La Rural en Palermo, y de fecha, con la anticipación de una semana por la visita del Papa León XIV, hoy pendiente de su recuperación. La expectativa crece todos los días. Serán 69 galerías que exhibirán obras de más de 400 artistas en más de 11 mil metros cuadrados.
Esta edición marca también el 35° aniversario de la fundación que organiza la feria, que se propone mirar hacia atrás y sobre todo hacia lo que viene. “Desde aquella primera edición en el Centro Cultural Recoleta, arteba ha tenido el papel central en el desarrollo del mercado del arte argentino, en la profesionalización de sus agentes y en su integración en la escena internacional”, enumeró Larisa Andreani, presidenta de arteba desde que cumplió 30 años.

“Para nosotros, la sostenibilidad de la fundación consiste en preservar lo que tiene sentido todavía y animarnos a cambiar lo que necesita transformarse”, agregó, durante el evento de presentación en el Auditorio de la Asociación de Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes, del evento que tendrá un homenaje a Julio Le Parc, fallecido en mayo de este año.
A sala llena, Andreani destacó que la feria “hace que el arte contemporáneo se transforme en un tema de agenda pública”. Durante los días en que se extiende, reúne artistas, galeristas, coleccionistas, instituciones, amantes del arte y miles de asistentes. Y a la vez activa múltiples eventos en toda la ciudad, gestando una Semana del arte de agenda intensa y muchas visitas internacionales.

El Programa de Adquisiciones de arteba, que celebra 20 años sumando obras de artistas argentinos a las colecciones de museos locales e internacionales, es responsable de la llegada de este público especializado. Con los años se sumó el Programa de Relacionamiento Profesional que alimenta este espacio de intercambio y favorece que muchos curadores conozcan a los artistas locales y visiten sus talleres.
Entre ellos, por esos días estarán en Buenos Aires Agustín Pérez Rubio, del MALI peruano; David Dadone, del Museo Boulder de Estados Unidos; Claudia Segura del Macba de Barcelona; Suset Sánchez, del Reina Sofía; Ionit Behar, del MCA de Chicago; Guadalupe Requena, de la Fundación Cervieri Monsuárez de Uruguay; Joanna Reyes, del Phoenix Art Museum; Viviana Kawas, del Museo del Barrio de Nueva York; Leonardo Noguéz, del MACA Uruguayo; y Diana Nawi, del LACMA de Los Ángeles.
Además, desde Francia, llegan Joseph Del Pesco y Allegra Cordero di Montezemolo (Kadist); de EE.UU., Eve Schillo del LACMA; desde México el curador Cuauhtémoc Medina (UNAM) y Magnolia de la Garza (Colección Coppel); desde Chile, Paula Solimano (Museo de la Memoria) y Sergio Soto (Bienal de Valparaíso); Marielsa Castro Vizcarra, del MAMM de Medellín, Colombia; y del Instituto Nacional de Artes Visuales de Uruguay María Gimena Pino Marrero y María de Lourdes Silva Pérez. Se suma una gran comitiva de Brasil.
Propuestas 2026
Este año son 69 galerías las que participan en tres secciones de arteba. Seleccionadas por un comité integrado por Nicolás Barraza (galería Mite), Juan Eyheremendy (galería Vermelho, San Pablo), Florencia Giordana Braun (Rolf Art), y las curadoras Florencia Malbrán y Lara Marmor, entre las galerías de la Sección principal están las principales exponentes de la escena local, con algunas ausencias. El Premio Remax Collection al mejor stand se dirime entre los participantes de este sector.
Juan José Cambre y Santiago Villanueva continúan en la tarea de seleccionar los proyectos para Utopia, la sección orientada a los espacios gestionados por artistas y plataformas experimentales. Por el límite de años que pueden postularse en este sector, este año son 9 galerías y proyectos participan por primera vez. Para ellos está destinado el Premio en obra, para artistas y galerías destacados. Este año se suma el Premio Jazmín Chebar, que otorga 3 millones a un artista de Utopia para contribuir a su formación.
El ida y vuelta con el escenario global está en el centro de la Zona de diálogo Internacional. Este año las galerías participantes son 3+1 Arte Contemporânea, de Lisboa; la londinense Cecilia Brunson Projects, con Claudia Alarcón & Silät más los estates de Feliciano Centurión y Victor Magariños D. en su staff de artistas; Galerie Jocelyn Wolff, de París; y la paulista Galeria Vermelho. La argentina Aimé Iglesias Lukin, directora de Artes Visuales de Americas Society de Nueva York, y el curador Francisco Lemus ejercen de curadores del espacio que tendrá un ciclo de charlas abierto al público en el Museo Sívori.
En su cuarta edición, el matrimonio de Patricia y Juan Vergez recibirán el Premio al Coleccionismo de arteba. Se llevarán el reconocimiento que recibieron Marión Heltf, Ama Amoedo y Eduardo Costantini.
Con la mediana edad, arteba cambió su imagen institucional para “estar más cerca”, según Larisa Andreani. “Dejar de lado la solemnidad con la que muchas veces nos comunicamos en el mundo del arte”. Estará presente en La Rural la “casita” del festival Lollapalooza intervenida por un artista, el espacio Andreani con un proyecto de gran formato de la artista platense Eva Moro Cafiero con Sofía Dourron de curadora.

Un homenaje
Antes de cerrar la presentación, que contó con la presencia de todos los que hacen la feria, se entregó un reconocimiento a Jacobo Fiterman, ingeniero, coleccionista y cofundador de arteba en 1991. “Muchas gracias por todo lo que recibí, que es mucho más de lo que yo le he dado a arteba”, expresó Fitterman. “Veo que arteba ha seguido el principio de ser una fundación sin fines de lucro, donde cada uno hace su aporte por el bien del arte argentino. Y no sé si muchas de las ferias de arte cumplen esa misión que es apoyar y dignificar y engrandecer el arte argentino”, concluyó, seguido de un aplauso de pie de todo el auditorio.
“Un aniversario nos invita también a mirar hacia adelante”, enfatizó Larisa Andreani. Se acerca la fecha para mostrar al mundo la vibrante escena del arte local y motorizar las ventas que dan impulso a los artistas y las galerías. En la coyuntura que sea, crear comunidad. En palabras de la directora de arteba, “construir juntos una cultura más abierta, más viva y con más futuro”.
—



