
Según documentos oficiales y fuentes consultadas por The New York Times, los gobiernos de Donald Trump y Javier Milei mantienen negociaciones avanzadas para firmar un acuerdo de “tercer país seguro”, que habilitaría a EE. UU. a enviar a ciudadanos extranjeros detenidos en su frontera hacia Argentina.
Contexto de las negociaciones
- El gobierno de Trump impulsa una campaña masiva de deportaciones, con agentes desplegados en ciudades estadounidenses.
- Argentina, bajo Milei, ha endurecido su retórica antiinmigración, con operativos policiales en barrios de Buenos Aires y un récord de expulsiones en los últimos meses.
- El acuerdo busca que los migrantes lleguen a Argentina y desde allí se gestionen vuelos hacia sus países de origen.
Origen y antecedentes
Este tipo de convenios ya se aplican en países como Costa Rica, El Salvador, Panamá y Esuatini. En Sudamérica, Paraguay y Ecuador han firmado acuerdos similares con EE. UU.
En septiembre pasado, Washington otorgó a Argentina una ayuda de 20.000 millones de dólares, considerada clave para reforzar la posición política de Milei antes de las elecciones intermedias.
Obstáculos y preocupaciones
- El gobierno argentino teme una reacción pública negativa frente al acuerdo.
- Existen dudas sobre la carga económica y la infraestructura necesaria para alojar y trasladar a los migrantes.
- La política migratoria de Milei apunta a limitar el acceso de extranjeros a servicios públicos y acelerar expulsiones de quienes tengan antecedentes penales.
Un giro en la tradición argentina
Históricamente, Argentina se caracterizó por políticas permisivas y abiertas a la migración, como parte de su identidad nacional. Sin embargo, el discurso oficial actual se centra en la seguridad y el control fronterizo, marcando un cambio de tono respecto de décadas anteriores.




