
El Gobierno nacional dio un paso estratégico en materia sanitaria y científica al recorrer y poner en valor el primer laboratorio de bioseguridad nivel 4 (BSL-4) de América Latina, ubicado en la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud “Dr. Carlos G. Malbrán”. La visita estuvo encabezada por el vocero presidencial Manuel Adorni, junto a la secretaria general de la Presidencia Karina Milei y el ministro de Salud Mario Lugones.
El nuevo laboratorio BSL-4 representa una infraestructura de máxima seguridad destinada a la investigación y manipulación de agentes biológicos de alto riesgo, como virus altamente infecciosos. Este tipo de instalaciones son clave para prevenir, estudiar y contener posibles brotes, posicionando al país en un lugar estratégico dentro del mapa científico internacional.

La puesta en funcionamiento del centro se enmarca en una alianza con Estados Unidos, que incluyó capacitación técnica especializada a través de Health Security Partners y el Programa de Colaboración en Biocustodia (BEP) del Departamento de Estado. “Este avance fortalece la capacidad de respuesta ante amenazas sanitarias globales”, destacaron desde el entorno oficial.
Durante la jornada, las autoridades también recorrieron el Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas, donde se incorporó un espectrómetro infrarrojo por transformada de Fourier (FTIR), único en el país. Esta tecnología permitirá mejorar la identificación de variantes microbianas y optimizar el seguimiento epidemiológico, fortaleciendo el diagnóstico de enfermedades.
Estas inversiones forman parte de un proceso de modernización del sistema sanitario impulsado por el Gobierno, con el objetivo de optimizar recursos y consolidar una infraestructura preparada para enfrentar desafíos actuales y futuros en materia de salud pública.
Seguí leyendo:




