Arabia Saudita redefine The Line: la ciudad futurista pasará a ser un centro de desarrollo de IA

Arabia Saudita decidió reformular de manera profunda el proyecto Neom y, en particular, su contrucción más ambiciosa: The Line, la ciudad lineal de 170 kilómetros pensada para albergar a 9 millones de personas. El plan original, presentado en 2017 como parte de la Visión 2030, ahora se encamina a convertirse en un gran polo de centros de datos y desarrollo de inteligencia artificial.

El cambio se produce luego de una revisión interna que se extendió durante un año, en la que se evaluaron las demoras, los crecientes costos y la presión sobre las cuentas públicas del reino saudí. Según fuentes citadas por Financial Times, el diseño inicial fue considerado “demasiado caro y complicado”, lo que llevó a abandonar -al menos en el corto plazo- la ambición de contener a los millones de residentes.

El megaproyecto Neom había sido anunciado como un pilar de la transformación económica saudí para reducir su dependencia del petróleo y modernizar su estructura productiva. Dentro de ese esquema, The Line proponía una ciudad sin autos, sin emisiones de carbono y con movilidad automatizada, concentrando a hasta 9 millones de personas en una franja urbana ultra densa en pleno desierto.

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Con el paso de los años, esa visión comenzó a perder fuerza. Retrasos en las obras, aumento de los costos y dificultades técnicas llevaron a que el gobierno reconociera la necesidad de objetivos más modestos y orientados a la rentabilidad, en un contexto de menor ingreso petrolero y compromisos internacionales de alto costo, como la Expo 2030 y el Mundial de Fútbol 2034.

De ciudad futurista a núcleo tecnológico e industrial

El nuevo enfoque apunta a reutilizar parte de la infraestructura ya construida para transformar The Line en un centro de datos de gran escala, diseñado para alojar cargas intensivas de computación vinculadas a la inteligencia artificial. La ubicación del proyecto resulta clave para este viraje estratégico.

Uno de los principales desafíos de los centros de datos es la refrigeración, especialmente en climas extremos como el saudí. Sin embargo, The Line cuenta con acceso directo al Mar Rojo, lo que permitiría utilizar agua de mar para enfriar los sistemas, una ventaja operativa significativa frente a otros emplazamientos en el desierto.

Proyecto The Line de Arabia Saudita 04032026
En principio, la ciudad futurista estaba pensada para albergar a 9 millones de habitantes.

“Los centros de datos necesitan refrigeración por agua, y este está justo en la costa, por lo que contará con refrigeración por agua de mar. Por lo tanto, será un importante centro de datos”, explicó una fuente vinculada al rediseño del proyecto. Esta estrategia busca mitigar uno de los mayores obstáculos técnicos para el despliegue de infraestructura de IA en la región.

El cambio también permitiría aprovechar inversiones ya realizadas, al tiempo que se alinea con la decisión del reino de acelerar su apuesta por la inteligencia artificial. En los últimos años, Arabia Saudí adquirió miles de GPU avanzadas para instalaciones respaldadas por el Estado y busca posicionarse como actor relevante en el mercado global de datos y computación.

Según los nuevos lineamientos, el proyecto priorizará servidores de alta densidad para entrenamiento e inferencia de IA, relegando el componente residencial y los servicios urbanos que formaban parte del concepto original.

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Recortes, revisión política y señales hacia el futuro

Las señales de ajuste no son nuevas. En 2024, The Guardian ya había informado que The Line se reduciría drásticamente: de los 170 kilómetros previstos, el desarrollo efectivo pasaría a apenas 2,4 kilómetros, con una población estimada de 300.000 habitantes, muy lejos de las proyecciones iniciales.

El propio proyecto Neom se extiende a lo largo de la costa del Mar Rojo y cubre un área comparable al tamaño de Bélgica. Sin embargo, hoy enfrenta una restricción de liquidez tras una década de gasto público constante y un escenario internacional menos favorable para el petróleo.

Proyecto The Line de Arabia Saudita 04032026
Debido a problemas de costos, en 2024 Arabia Saudita decidió reducir drásticamente el tamaño del proyecto.

Personas vinculadas al proceso señalaron que el príncipe heredero Mohammed bin Salman, presidente de Neom, ahora prevé un desarrollo “mucho más pequeño”. “Demuestra que el sistema tiene la capacidad de ajustar sus objetivos”, afirmó una de las fuentes consultadas por el Financial Times.

Desde Neom evitaron confirmar un recorte definitivo, pero remarcaron que el proyecto “siempre está buscando cómo escalonar y priorizar iniciativas que se alineen con los objetivos nacionales y generen valor a largo plazo”. En ese sentido, destacaron ventajas como su infraestructura digital, la ubicación “en la encrucijada de tres continentes”, el acceso a energía renovable y la disponibilidad de tierras.

fuente: GOOGLE NEWS

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