
La reunión de Comité Ejecutivo derivó en un insólito paro del fútbol argentino. O para ser más claros, un apriete de la AFA por las denuncias de corrupción contra Claudio Tapia y Pablo Toviggino. Por decisión “unánime”, los dirigentes obligarán a los jugadores a ser partícipes necesarios de una huelga de piernas caídas. En ese sentido, anunciaron la suspensión de la 9ª fecha del Torneo Apertura, que se iba a disputar entre el 5 y el 8 de marzo. Casualmente, los días en los que deberán presentarse a indagatoria el presidente y el tesorero, entre otros directivos. La medida abarca a todas las categorías del Ascenso.
Tapia y Toviggino tomaron de rehenes a los hinchas, que dispararon toda su bronca por la medida en las redes sociales. Sobre todo, los abonados, que se ven perjudicados porque no podrán asistir a los partidos. Chiqui y el rosarino arraigado en Santiago del Estero fueron citados a declarar por el juez en lo penal económico, Diego Amarante, a raíz de una denuncia de ARCA (Agencia de Recaudación y Control Aduanero), que reclama $19.353.546.843,85 por el incumplimiento del pago del impuesto a las ganancias, IVA y aportes previsionales entre marzo de 2024 y septiembre de 2025. También deberán comparecer el mandamás de Argentinos Juniors, Cristian Malaspina, en su rol de secretario; Víctor Blanco, que ocupó ese cargo hasta que terminó su mandato en Racing; y el actual director general, Gustavo Lorenzo.
“Van a dar batalla porque no pueden explicar qué hicieron con el dinero”, deslizó una fuente del Gobierno en diálogo con Clarín. Durante el mediodía de ayer, en la cumbre que se llevó a cabo en Ezeiza, Tapia y Toviggino les aseguraron a sus pares que cumplieron con sus obligaciones. Incluso, trascendió que mostraron “papeles”. Los jerarcas de la AFA están convencidos de que el reclamo de ARCA obedece a “una persecución política”. Solo les faltó hablar de “lawfare”, un término que puso de moda Cristina Fernández de Kirchner, hoy presa en su departamento de San José 1111.
En la previa, se había lanzado la idea de emitir un comunicado. Sin embargo, la mayoría de los dirigentes se expresaron a favor de un paro. Uno de ellos fue David Garzón, vicepresidente de Huracán, que remarcó que si había que frenar el fútbol, era el momento. También hablaron Tigre, Riestra, Central Córdoba y Barracas Central, equipos del poder. A fin de cuentas, representan a Sergio Massa, Víctor Stinfale, Gerardo Zamora y al propio Tapia, cuyo hijo Matías es el presidente del club y estaba en primera fila.
Chiqui, entonces, lo sometió a votación. “El que no está de acuerdo, que levante la mano”, dijo el presidente. Nadie se opuso. Y estuvieron los representantes de 26 de los 30 clubes de Primera División. Solo faltaron Estudiantes de Río Cuarto, Estudiantes de La Plata, Aldosivi y Boca. Los cordobeses, los marplatenses y los xeneizes avisaron que no irían. Ricardo Rosica, secretario azul y oro y habitué de las reuniones en AFA, apoyó a la distancia, ya que acompañó al plantel rumbo a Salta, donde el equipo jugará la Copa Argentina ante Gimnasia de Chivilcoy.
Los platenses tampoco se presentaron en Ezeiza. La excusa fue que estaban resolviendo la llegada de Alexander Medina como reemplazante de Eduardo Domínguez, quien se fue a Atlético Mineiro. La realidad es que están en las antípodas con la política de la AFA. Cerca de Juan Sebastián Verón, el presidente pincha, no salían de su asombro con la medida. “Nos hacen parte de algo con lo que no estamos de acuerdo”, afirmaron. La Bruja se enfrentó a la AFA el año pasado, cuando Tapia decidió entregarle una copa de campeón a Rosario Central, algo que no estaba estipulado en el Reglamento, por haber sido el equipo que más puntos sumó en la tabla general.
Y señalaron a Mario Leito con asombro. El presidente de Atlético Tucumán llegó con una queja para que Fernando Espinoza no dirija más a su equipo. Se llevó una promesa de que el mendocino volvería a ser el árbitro de los próximos partidos de su equipo. Y pensar que el día anterior había sido amedrentado por Toviggino en X (ex Twitter). ¿Fue una puesta en escena? Después, el ex diputado peronista que dirige al Decano hizo causa común. “El último pago que se le hizo al organismo del Estado fue el 10 de diciembre y las imputaciones salieron posterior a eso. Los dirigentes consideran que es un ataque al fútbol argentino”, aseguró en declaraciones a Canal 8 de Tucumán.
Por River participó el vicepresidente Ignacio Villarroel. Se fue rápido por el tema de la continuidad de Marcelo Gallardo. Y aunque no levantó la mano para cuestionar la decisión del paro, según pudo averiguar Clarín, en el club de Núñez no están de acuerdo con la decisión. Otros dirigentes consultados por este medio decidieron hacer silenzio stampa. Algunos reconocieron “no queda mucho margen para votar en contra”. Las represalias de arbitrajes digitados generan temor.
Uno de los que sí habló con la prensa en la puerta del predio de Ezeiza fue Fabián Berlanga. “Se está declarando una guerra contra el fútbol que no tiene nada que ver. Quieren imponer las Sociedades Anónimas Deportivas y ya los socios dejaron en claro su postura”, dijo el presidente de Vélez. Tapia y Toviggino eligieron el camino de la victimización. Intentaron rescatar una vieja disputa con la administración de Javier Milei que ni siquiera está en la agenda de un Gobierno que tiene entre sus metas la reforma laboral, tributaria y penal como prioridades. ¿Será una manera de desviar la atención mientras se avanza en las causas que investiga el aterrizaje de helicópteros en la mansión de Villa Rosa?
“El pago voluntario de estas obligaciones fiscales se hizo en forma previa a su vencimiento, siendo esta cuestión la base del planteo que ya fuera realizado ante el tribunal interviniente, y que a la presente fecha se encuentra pendiente de resolución por la Cámara de Apelaciones. ARCA pretende considerar que estas obligaciones, que aún no se encuentran vencidas, y que ni siquiera puede cobrar, se transformen en el sustento de la posible comisión de un delito penal tributario, en abierta contradicción a las normas jurídicas vigentes”, consignó la AFA a través de un comunicado que publicó en su sitio web y distribuyó en las redes sociales. Ahí mismo, donde los reproches a la conducción de Tapia son masivos y su imagen, cada vez más negativa.
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