Aprendió el nombre de más de 1.000 juguetes y su dueño le escribió un libro: la historia de Chaser, “la perra más inteligente del mundo”

El 28 de abril de 2004, Chaser llegó al mundo en Flint Hill Farms Pauline, una granja de Carolina del Sur dedicada a la cría de border collies. En ese momento, era apenas una más de las cachorras que formaban parte de la camada.

Luego de ser adoptada y de comenzar una rutina de entrenamiento basada en el juego con objetos, Chaser demostró una extraordinaria capacidad de aprendizaje que llamó la atención de su dueño.

A pesar de dejar este mundo en 2019, a sus quince años, su historia permanece como un ejemplo de las capacidades cognitivas que puede llegar a desarrollar un perro.

Quién fue su dueño y cómo llegó a su vida

Chaser no aprendió todo sola, hubo una mente que potenció sus capacidades y que la llevó a ser mundialmente conocida. Su nombre era John W. Pilley.

John Pilley y Chaser en 2017. Foto: chaserthebc.com

John W. Pilley era un psicólogo retirado que, a sus 75 años, luego de la dolorosa perdida de su perra Yasha, juraba todas las noches que no volvería a tener más perros.

Su esposa, Sally Pilley, no toleraba verlo con el corazón roto, por lo que le aseguró que antes de cumplir setenta y seis recibiría un nuevo perro.

“Afortunadamente mi esposa Sally fue más inteligente, ella me conoce más que a nadie, y me dijo que iba a tener otro perro, y eso me hizo muy feliz“, contaba John con la voz emocionada en una entrevista a Harvest Books publicada en YouTube, donde promocionaba su libro.

Ocho semanas después del nacimiento de Chaser, John Pilley recibió a la pequeña cachorra, que rápidamente se convirtió en su compañera de investigación.

John y Sally junto a Chaser en su casa. Foto: chaserthebc.com

Durante algunas semanas, la pequeña border collie no tuvo nombre. Pero luego de un tiempo decidieron llamarla Chaser, que significa “perseguidora”.

“Cualquier cosa que se moviera, ella quería perseguirlo, por lo que no pudimos nombrarla mejor”, aseguraba Pilley.

John sabía que la ciencia subestimaba la capacidad de los perros

John era profesor emérito de psicología conductual en Wofford College en Spartanburg, Carolina del Sur, y había iniciado su carrera experimental centrado en la cognición animal con ratas y palomas.

Sin embargo, fue la llegada de Yasha, una perra cruza entre border collie y pastor alemán, la que lo inspiró a dedicarse al estudio de los perros.

Los border collie son considerados uno de los perros más inteligentes. Foto: AP

En una entrevista para IAABC Foundation Journal, Debbie Pilley-Bianchi, hija de John, recordó que Yasha aprendía conductas como la velocidad de un rayo, pero era incapaz de captar los nombres independientemente de una acción.

Una noche, en torno a una hoguera con un grupo de pastores y sus perros, John comentó: “La ciencia nos dice que sus perros no saben siquiera sus nombres, que es solamente una señal de atención, pues no pueden aprender nombres propios“.

Uno de los pastores, en medio del silencio, le preguntó: “Me gustaría que usted y los otros científicos que han investigado esto pudieran explicarme algo. Si Rascal (su border collie que descansaba sobre sus pies) no entiende palabras o nombres, ¿Cómo puede ser que cuando le pido que separe a las ovejas del rebaño por su nombre, lo haga sin equivocarse nunca?”.

Esto fue un punto de inflexión para Pilley. Fue el momento en el que entendió que, durante todos esos de investigación años, había utilizado métodos erróneos.

Chaser amaba jugar. Foto: ArchivoClarín

La rutina de Chaser: jugar

Durante siglos, los Border Collie han sido criados para fijar sus ojos en las ovejas y sus oídos en el pastor.

John entendió que ellos tenían la capacidad cognitiva para aprender nombres, sólo necesitaba objetos a quien asignárselos. Por eso decidió que su rebaño de ovejas sería un conjunto de juguetes.

Tras la llegada de Chaser a su vida, comenzó a entrenarla para que aprendiera todo tipo de nombre de juguetes, así como también algunos sustantivos.

Además, inició una rutina de entrenamiento basada en el juego. “El juego es el principal refuerzo para el aprendizaje de Chaser”, relató el experto.

Chaser junto a unos de sus tantos juguetes. Foto: chaserthebc.com

“Muchas veces, los dueños de perros usan únicamente comida como refuerzo para aprender. Nosotros hemos encontrado que jugar es infinitamente mejor que la comida”, afirmó con una sonrisa.

En el año 2011, decidió publicar en la revista PubMed que, luego de un periodo de tres años de entrenamiento intensivo, su border collie había aprendido los nombres propios de 1022 juguetes.

Además, aseguró que entendía que los nombres se refieren a objetos, independientemente del comportamiento dirigido hacia ellos.

También demostró que tenía la capacidad para aprender sustantivos comunes, como casa, pelota y árbol.

“A los 5 meses de edad, Chaser comenzó a darse cuenta de que los objetos tenían nombres”, comentó su hija.

“Cuando mi padre sostenía un juguete, y le decía el nombre, se establecía una conexión en su cerebro que equiparaba el nombre del objeto con el objeto“, continuó explicando Debbie en la entrevista, sugiriendo que su aprendizaje se aceleró y que podía aprender palabras nuevas en un solo intento.

En 2013, Pilley publicó su libro Chaser: Unlocking the Genius of the Dog Who Knows a Thousand Words (Chaser, el perro más listo del mundo, como se conoció en español), en el que relata el proceso de entrenamiento de Chaser y documenta sus sorprendentes capacidades para aprender y reconocer palabras.

El libro dedicado a Chaser. Foto: chaserthebc.com

El legado que dejó Chaser

El 17 de junio de 2018, John Pilley falleció a sus 89 años. Él se había retirado de la vida pública a comienzos de ese año.

Al año siguiente, Chaser, de quince años de edad, también dejaría el mundo.

Sin embargo, son muchos los que aún recuerdan el legado que ambos dejaron para la comunidad científica.

Según Brian Hare, coautor de El genio de los perros, Chaser es la perra más importante científicamente en más de un siglo: “Su fascinante historia revela lo sofisticada que puede ser la mente de un perro”, escribió.

John y Chaser se retiraron de la vida pública en 2018. Foto: chaserthebc.com

La revista Paris Match reconoció que Chaser era una mezcla de belleza con inteligencia.

Houghton Mifflin Harcourt, editor de Pilley, recordó que el enfoque innovador de John abrió la puerta a una nueva comprensión de la inteligencia animal, una que nos obliga a reconsiderar lo que realmente ocurre en la mente de un perro.

Dicen que detrás de un gran hombre hay una gran mujer, y que detrás de una gran mujer hay un gran hombre.

Sin duda detrás de Chaser, había un gran dueño que potenció sus habilidades al máximo; y detrás de John Pilley, había una perra que lo ayudó a superar un duro momento emocional y que lo ayudó a descubrir lo interesante que puede llegar a ser la mente de los perros.

fuente: CLARIN

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