
Un producto que utilizan grandes supermercados para rociar frutas y verduras y así, controlar bacterias y prolongar su vida útil, cayó bajo la lupa del fiscal general de Texas, Ken Paxton. La investigación iniciada en el estado trata de determinar si el pesticida ha sido aplicado sin que haya ninguna advertencia para los consumidores.
Una ley federal exige que los productos rociados con productos a base de cloro deben ser lavados con agua potable antes de su consumo para mantener la certificación orgánica del Departamento de Agricultura (USDA).
La noticia del inicio de la pesquisa provocó una gran polémica, pero, según detalla el sitio 25 News KXXV, Paxton no identificó a las cadenas involucradas y tampoco ha presentado cargos formales.
En cambio, el fiscal general dio el nombre del producto bajo sospecha e instó a los supermercados a incluir un etiquetado que advierta de su uso.
El fiscal general Ken Paxton investiga a importantes cadenas de supermercados por rociar productos orgánicos con pesticidas sin informar a los consumidores
Según Ken Paxton, grandes cadenas de supermercados en Texas estarían rociando frutas y verduras etiquetadas como “orgánicas” con pesticidas. La medida ha generado un debate intenso sobre etiquetado, seguridad alimentaria y transparencia en el manejo de productos frescos.

La investigación, una de las más recientes acciones de la oficina del fiscal general en temas de protección al consumidor, se centra en el uso de un producto llamado Produce Maxx, un pesticida antimicrobiano registrado por la Agencia de Protección Ambiental (EPA) que contiene altas concentraciones de ácido hipocloroso, una forma de cloro.
Según el fiscal general, miles de tiendas en todo Estados Unidos emplean sistemas de nebulización para aplicar este producto sobre frutas y verduras, incluidos los productos vendidos como orgánicos, con el fin de controlar bacterias y prolongar su vida útil.
La principal preocupación planteada por Paxton es que los consumidores compran productos orgánicos bajo la creencia de que no han sido tratados con sustancias químicas, pero muchos ignoran que esos mismos productos podrían ser rociados con pesticidas directamente en los supermercados y tiendas.
Además, según el fiscal general, los productores no estarían informando correctamente sobre este tratamiento ni colocan advertencias claras sobre la necesidad de lavar dichos productos antes de su consumo. Esta es una exigencia que, de no cumplirse, puede poner en riesgo la certificación orgánica que otorga el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) para mantener ese sello.
“Muchos texanos eligen productos orgánicos específicamente para evitar pesticidas dañinos. No solo está mal que los supermercados engañen a los consumidores sobre los productos químicos rociados en sus alimentos podría ser ilegal”, afirma Paxton en un comunicado oficial.
La investigación exige a las tiendas que, de continuar utilizando pesticidas como Produce Maxx sobre frutas y verduras, deben instalar señalización visible para advertir a los consumidores sobre su uso.
El anuncio ha encendido un debate más amplio sobre la seguridad y la definición de productos orgánicos en el mercado minorista. Aunque la investigación se centra en prácticas dentro de Texas, la noticia ha captado la atención nacional, especialmente entre consumidores preocupados por la calidad alimentaria y el cumplimiento de las normas de agricultura orgánica.

Expertos en derecho alimentario señalan que la distinción entre la producción orgánica certificada y el manejo posterior de esos productos en tienda puede ser un área gris en términos de regulación. Algunos argumentan que la investigación de Paxton podría sentar un precedente legal sobre cómo deben presentarse y manejarse los productos orgánicos al consumidor final.
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