
Tras los recortes en la industria, las señales de ajuste también alcanzan al sector financiero. En los últimos días circularon versiones sobre desvinculaciones en la firma global de servicios profesionales PwC y sobre planes de retiros voluntarios y cierre de sucursales en bancos.
- Si bien las compañías involucradas relativizan la magnitud de los movimientos, admiten que están en pleno proceso de reestructuración.
En el caso de PwC Argentina, trascendió en redes sociales que habría habido hasta 200 despidos. Sin embargo, fuentes de la compañía desmintieron esa cifra y señalaron que las salidas oscilarían entre 40 y 60 personas, dentro de una dotación total de 6.300 empleados.
- “Nunca se hizo un ajuste mayor al 1% de esa dotación”, explicaron a Clarín, y remarcaron que la dinámica del negocio implica recambios permanentes de perfiles, con reubicaciones internas y desvinculaciones puntuales.
La empresa sostuvo además que en 2025 incorporó 750 profesionales y que prevé sumar otros 750 este año, especialmente en el PwC Acceleration Center Buenos Aires (ACBA), uno de los principales hubs de exportación de servicios basados en conocimiento del país. Desde Buenos Aires, Córdoba, Mendoza y Rosario, el centro presta servicios a clientes de Estados Unidos y Canadá. También rechazaron versiones sobre cierre de oficinas o traslado de operaciones fuera de la Argentina, y destacaron como ventajas competitivas el talento local y la coincidencia horaria con EE.UU.
A nivel global, no obstante, PwC atraviesa un proceso de ajuste. En su último reporte fiscal, cerrado a fines de 2025, la firma recortó cerca de 5.600 puestos en todo el mundo y abandonó su plan de contratar 100.000 personas hacia mediados de 2026. El foco ahora está puesto en la eficiencia operativa y en la inversión en tecnología: destinó alrededor de US$ 1.500 millones a inteligencia artificial, lo que está transformando tareas que antes realizaban perfiles junior y reduciendo la necesidad de nuevas incorporaciones en esos niveles.
En paralelo, el gremio La Bancaria advirtió sobre retiros voluntarios en el Banco Santander, que estarían vinculados a un plan de cierre de sucursales. Desde la entidad confirmaron que este año cerraron nueve oficinas, pero aseguraron que eso no implicó necesariamente despidos. Argumentan que el 90% de las transacciones ya se realizan de manera digital y que la concurrencia a sucursales cae un 30% anual. El debate de fondo refleja un cambio estructural: menos presencia física y más banca digital, en un contexto de presión por reducir costos.
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