
A medida que envejecemos experimentamos un deterioro cognitivo. Entonces, los especialistas recomiendan ejercitar el cerebro para asegurar la plasticidad y la neurogénesis (creación de nuevas neuronas). Pero no se trata, solamente, de resolver crucigramas o aprender algo nuevo.
Llevar una dieta equilibrada, lo más saludable posible, es un verdadero reto en una era dominada por los alimentos ultraprocesados. Sin embargo, los especialistas coinciden en que este hábito resulta fundamental para prevenir enfermedades.
La dieta debe estar asociada con el ejercicio regular. Una caminata diaria a paso vivo, andar en bicicletas, subir escaleras aun cuando haya ascensor, nadar y realizar ejercicios para fortalecer los músculos ya forman parte de la rutina recomendada.
En cuanto al cerebro, además de ejercitarlo, también hay que protegerlo. Y, en este sentido, algunos de los denominados “superalimentos” juegan un rol clave.
En cuanto a los aguacates y las nueces, un artículo del sitio especializado Verywell Health afirma que “ambos alimentos aportan nutrientes valiosos, aunque sus efectos y mecanismos de acción difieren”.

Los aguacates (también conocidos como paltas en gran parte de hispanoamérica) contienen una combinación única de grasas saludables, antioxidantes y micronutrientes que contribuyen al funcionamiento óptimo del cerebro.
Sin embargo, la evidencia científica, en principio, favorece a las nueces, ya que se ha demostrado que reducen la inflamación y protegen contra el deterioro cognitivo.
Claro que los aguacates no se quedan atrás. Componentes habituales de ensaladas saludables, sus grasas monoinsaturadas (ácido oleico) ayudan a mantener las membranas celulares saludables. En tanto la luteína, un carotenoide relacionado con la memoria y la atención también está presente en el fruto. Otro componente, el glutatión, un antioxidante muy valioso, protege las neuronas del daño oxidativo.

El sitio informa de un estudio en adultos con sobrepeso y obesidad que demostró que consumir un aguacate diario durante tres meses aumentó los niveles de luteína y mejoró la atención en tareas cognitivas.
Muchos frutos secos son recomendados como aliados del corazón y del cerebro. Entre ellos, destacan las nueces que contienen ácido alpha-linolénico (ALA), un tipo de omega 3 de origen vegetal, polifenoles y antioxidantes que tienen efectos antiinflamatorios y contribuye al mantenimiento de las neuronas.
La evidencia científica actual sugiere que el consumo regular de nueces (no más de una onza, o 28 g al día) está asociado con mejor memoria, coordinación y menor riesgo de enfermedades neurodegenerativas como demencia, Parkinson y accidente cerebrovascular, asegura Verywell Health.

Además, estudios independientes han mostrado que incluso el consumo de hasta dos onzas de nueces puede mejorar marcadores de salud cerebral y cardiovascular.
En cuanto a las cantidades, como dijimos, en el caso de las nueces no hay superar la onza diaria, debido al alto contenido de calorías que pueden contribuir a ganar kilos de más. Consumir un aguacate al día eleva los niveles de luteína y favorece la memoria al cabo de tres meses, según el estudio mencionado.

En todo caso, destaca el sitio, más que elegir un ganador se trata de tener constancia a la hora de consumir estos “superalimentos” y, como dijimos al principio, complementarlos con una dieta equilibrada y ejercicio regular. Todo sea por un cerebro sano.
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