
Impulsado por Fundación ADN, el encuentro reunió en el Hotel Sheraton Mendoza a empresarios, profesionales, emprendedores y referentes del ecosistema productivo para abordar la inteligencia artificial desde una mirada práctica, con foco en su aplicación real en los negocios y en los desafíos que plantea para el futuro de Mendoza.
Fundación ADN llevó adelante ADN IA LAB, una jornada que reunió a más de 200 asistentes en el Hotel Sheraton Mendoza y puso sobre la mesa una pregunta cada vez más presente en las organizaciones: cómo pasar de hablar de inteligencia artificial a incorporarla de manera concreta en los procesos, equipos y decisiones de negocio. Bajo el concepto “De la idea a la implementación”, la propuesta combinó conocimiento, casos de aplicación y experiencias vinculadas al trabajo, la automatización, las ventas, los procesos comerciales y la toma de decisiones. Una mirada que buscó alejarse de la IA como tendencia para acercarla a las necesidades reales de empresas y profesionales. Ese enfoque ya había sido planteado por Fundación ADN desde la concepción del encuentro.

Una conversación sobre la Mendoza que viene
La apertura estuvo a cargo de Victoria Abihaggle, directora ejecutiva de Fundación ADN, quien puso el encuentro en un contexto más amplio: el desafío de generar desde el sector privado espacios capaces de acompañar las transformaciones que están atravesando a las empresas.
Durante su intervención, Abihaggle destacó el potencial de Mendoza y la importancia de involucrar al ecosistema empresarial en las conversaciones que marcarán los próximos años. “Debemos fomentar la conversación sobre la Mendoza que viene”, expresó durante la apertura. La reflexión estuvo acompañada por una mirada sobre Mendoza como una provincia construida sobre el esfuerzo y sobre la capacidad del sector privado para convertirse en motor de nuevos procesos de desarrollo.

Desde Fundación ADN, el objetivo de ADN IA LAB fue justamente generar un espacio en elque esa conversación pudiera traducirse en conocimiento y herramientas concretas para quienes hoy toman decisiones dentro de las organizaciones. La iniciativa retoma uno de los ejes que Abihaggle había planteado antes del encuentro: acercar la inteligencia artificial de una manera práctica para que empresas y profesionales puedan comprenderla, incorporarla y transformarla en soluciones reales.
Del debate a casos concretos
El recorrido comenzó con Rodolfo Giro, cofundador de InterBrain Innovation, quien abordó los desafíos del trabajo del futuro y planteó a la inteligencia artificial como una tecnología capaz de potenciar las capacidades humanas. Su exposición dejó uno de los interrogantes centrales de la jornada: frente a la velocidad de la transformación tecnológica, ¿vamos a ser espectadores o protagonistas?

A continuación, Camila De Amoriza, coordinadora de la mesa de inteligencia artificial de Fundación ADN, ofreció un panorama sobre cómo las pymes de sectores tradicionales — agro, industria, comercio— están parándose frente a la inteligencia artificial. Citó datos del Foro Económico Mundial, según los cuales solo el 23% de las organizaciones de América Latina genera algún valor económico real con estas herramientas, y apenas el 6% considera que ese valor es significativo. También mencionó un relevamiento de la Universidad Torcuato Di Tella, que en 2026 encontró que el 42% de las pymes argentinas ya comenzó a implementar IA, aunque de forma despareja: las organizaciones más digitalizadas son las que hoy logran sacarle mayor ventaja. De Amoriza planteó que en Mendoza todavía existe un camino por recorrer, no por falta de entusiasmo, sino porque falta profundizar en la claridad estratégica que la inteligencia artificial necesita para ayudar de verdad a cada negocio.
Luego, Giuliana Dallapé, Fernando Oliva y Sebastián Zaragoza llevaron la conversación directamente al terreno de las empresas a partir de diferentes casos y metodologías. Dallapé abordó la importancia de construir contexto para que una inteligencia artificial pueda comprender realmente cómo funciona una organización. Una de las ideas centrales de su exposición fue que la calidad de los resultados que puede generar una IA depende directamente de la calidad del contexto que recibe.

Oliva propuso avanzar un paso más: dejar de utilizar la IA únicamente para hacer consultas y comenzar a delegarle procesos, incorporando contexto, roles, objetivos y procedimientos de trabajo. Durante su exposición mostró aplicaciones vinculadas al análisis de información empresarial y la toma de decisiones, manteniendo el criterio humano como instancia final.
Zaragoza llevó esa lógica a un caso comercial concreto y mostró cómo la inteligencia artificial puede transformar la información obtenida en una reunión con un cliente en un presupuesto prácticamente en tiempo real, reduciendo tareas operativas para concentrar el aporte humano en la toma de decisiones.
El cierre estuvo a cargo de Marcos Bruno, especialista en datos e inteligencia artificial y cofundador de Merovingian Data, quien abordó la necesidad de evaluar la madurez de cada organización antes de implementar tecnología y de priorizar proyectos capaces de generar un retorno concreto, uno de los ejes previstos desde el diseño de ADN IA LAB.

Talento mendocino para los desafíos que vienen
Otro de los conceptos que atravesó ADN IA LAB fue la existencia de talento y conocimiento local capaz de acompañar estos procesos de transformación. Mauricio Badaloni, director de Grupo Andesmar y referente de la UIA Mendoza, destacó durante la jornada la importancia de generar ámbitos en los que las pymes puedan conversar, compartir experiencias y aprender entre sí, y puso en valor el talento profesional existente en Mendoza. El encuentro contó además con la presencia de empresarios, emprendedores, profesionales y referentes institucionales, entre ellos Rodolfo Vargas Arizu, ministro de Producción de Mendoza, reforzando el carácter transversal de una jornada que reunió al ecosistema empresarial, productivo y tecnológico provincial.
Más que una jornada sobre inteligencia artificial
Más allá de las seis exposiciones, ADN IA LAB funcionó como un espacio de encuentro entre sectores que hoy atraviesan un mismo desafío: entender cómo incorporar una tecnología que está modificando la forma de trabajar, producir y tomar decisiones. Networking, intercambio de experiencias y conversaciones entre empresarios, profesionales, emprendedores e instituciones completaron una jornada que buscó generar vínculos además de conocimiento.
Con ADN IA LAB, Fundación ADN continúa impulsando espacios de articulación alrededor de temas estratégicos para el desarrollo empresarial y productivo de Mendoza, promoviendo conversaciones que permitan anticiparse a los cambios y, principalmente, convertirlos en oportunidades concretas. Porque frente a la transformación tecnológica, la discusión ya no pasa solamente por qué puede hacer la inteligencia artificial, sino qué pueden hacer las empresas mendocinas con ella.
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