
Miami (EE.UU.), 22 sep (EFE).-El influencer ‘Clavicular’, una figura del ‘looksmaxxing’ en EE.UU., una tendencia centrada en maximizar la apariencia física y que, en su caso, ha incluido golpearse los huesos del rostro con un martillo, enfrenta cargos por drogar y violar a una joven menor de 21 años, según registros judiciales conocidos este martes.
Braden Peters, nombre real de este influenciador de Florida, enfrenta tres cargos en Massachusetts, formalizados este mes ante un tribunal de Cape Cod.
Según el informe de la Policía de Chatham (Massachusetts), los hechos ocurrieron en mayo de 2025 en la casa de los padres de Peters en esa localidad, cuando la joven tenía 17 años.
Peters, de 20 años, está citado a comparecer el 14 de octubre para la lectura de cargos. La ley de Massachusetts castiga la violación con hasta 20 años de prisión, y drogar a alguien con fines sexuales, con un mínimo de 10 años y un máximo de cadena perpetua.
El creador de contenido se hizo famoso en redes con el ‘looksmaxxing’, una tendencia de hombres jóvenes que tratan de maximizar su atractivo físico, a veces con métodos extremos.
Es conocido, entre otras prácticas, por el llamado ‘bone smashing’, golpearse la cara con un martillo para que supuestamente los huesos se regeneren más fuertes o con mejor aspecto.
“Les pasa a todos los jóvenes exitosos: la gente intenta ir por tu dinero. La codicia es mala”, escribió Peters el lunes en X sin ofrecer más detalles.
“¿Intentar llamar mi atención como sea, con una demanda? En serio… muy mezquino de tu parte”, agregó.
El joven ya había enfrentado una demanda en Florida.
Una creadora de contenido que en 2025 era menor de edad demandó este año a Peters en el condado de Miami-Dade por agresión, fraude y daño emocional, entre otros motivos.
Según la demanda, él organizó un viaje con ella a Cape Cod (Massachusetts) ese año, le dio vodka hasta emborracharla y la agredió sexualmente.
Su abogado, Steve Kramer, según medios, respondió entonces que se trataba de acusaciones no probadas y que Peters las negaba.
Los registros judiciales no precisan si ambos casos están relacionados.
—


