
Lo conseguido hasta este punto ya es histórico, pero Belgrano no tiene intenciones de conformarse. Tras una campaña sólida en la que dejó en el camino a Talleres, Unión y Argentinos Juniors, el equipo de Alberdi se prepara para la cita más importante de sus 121 años de historia: la final del Torneo Apertura frente a River Plate, este domingo a las 15:30 en el Estadio Mario Alberto Kempes.
De la consolidación a la ambición de título
Históricamente, el objetivo de un equipo recién ascendido era la permanencia, tal como ocurrió tras la emblemática Promoción de 2011 ante el mismo rival del domingo.
Sin embargo, la identidad de Belgrano se transformó con los años. Bajo la conducción de Ricardo Zielinski, el club alcanzó hitos que cimentaron su estatus en Primera:
- Torneo Inicial 2012: fue la mejor campaña en torneos cortos, logrando un tercer puesto con un 63,1% de efectividad y peleando el campeonato hasta el final contra el Vélez de Gareca.
- Temporada 2015: el Pirata firmó su mejor actuación en torneos largos, finalizando en el sexto lugar y obteniendo la clasificación directa a la Copa Sudamericana 2016.
A diferencia de aquellas ocasiones donde el equipo “quedó en la puerta”, hoy Belgrano alcanza por primera vez una final de Primera División, demostrando que ya no le alcanza con solo participar, sino que ha aprendido a competirle a cualquiera.
Mucho más que una final
El duelo del domingo en Córdoba no solo pone en juego el honor de levantar el primer trofeo oficial para el club. El impacto de una victoria trascendería la vitrina inmediata, ya que el campeón del Apertura accederá a:
- Copa Libertadores 2027: sería la primera participación del club en el máximo certamen continental.
- Trofeo de Campeones: donde enfrentará al ganador del Clausura 2026 para definir al mejor del año.
- Supercopas: el éxito en las finales posteriores podría abrirle las puertas a la Supercopa Argentina y la Supercopa Internacional.
Con un sentido de pertenencia inquebrantable y el apoyo de su gente, el Pirata se encuentra ante una chance inmejorable de escribir la página más dorada de su historia y llevar, finalmente, un título de Primera División a Córdoba.
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